jueves, 27 de octubre de 2011

Recordando a Michi - (Julio Alberto Bravo)

Recordando a Michi - (Julio Alberto Bravo)


   Mi querido amigo, ya ausente por esas cosas que tiene la vida, y como en un pequeño homenaje a todo lo que él me brindo (su vida), dejo este recordatorio de su paso por la mía.

El nació de una gata que había encontrado en la calle, el y 4 hermanitos mas! si hasta parecían clonados, eran todos iguales pero solo físicamente, cada uno tenía su temperamento particular. Y fue solo hasta que pudo ver y caminar por su cuenta, que no nos separamos más en unos cuantos años. No sabía muy bien cómo llamarlo, así que buscando que nombre darle, observe que el más obvio era el menos usado, por ende el más original.. Michi! jaja, y así se llamo "el michi".

Bien, era un gato normal, aunque tenía unas costumbres algo llamativas.. por ejemplo el decía a qué hora uno se debía ir a dormir, lo hacia poniéndose frente al televisor con cara de molesto y agitando su cola de manera nerviosa, acto seguido se iba a la cama a ocupar su lugar a los pies. Algunas noches peleábamos por ese lugar, sobre todo en verano (quien tenga un gato que duerma ahí sabe porque jaja).

Por las mañanas, no estaba ya en la casa pero volvía justo para la hora en que yo entraba al taller, y era su ritual el venir y subirse encima de mis piernas y que lo acaricie.. solo un par de minutos, luego ya no quería que lo acaricien pero si seguir encima de uno impidiendo todo movimiento, y obviamente yo tenía que trabajar.. así que ahí "peleábamos" nuevamente jaja.
Pasado el mediodía, y supongo que aburrido de andar por el jardín, volvía al taller, esta vez a dormir su siesta, acomodado entre las partes de los motores o algún banquito que haya quedado vacío. Cuando se despertaba (o decidía levantarse) se subía a mi mesa de trabajo e inspeccionábamos juntos algunos problemas mecánicos, merendábamos juntos, y ya a la noche cerrábamos y nos íbamos a comer y ver alguna película en la televisión. Esos eran sus días.
Recuerdo que en ocasiones traía cosas a la casa, las dejaba en la puerta, si bien siempre traía algo que cazaba para que todos lo veamos, supo traer algunas cosas llamativas.. una mañana al salir al patio, me encuentro justo ahí en la puerta, una bolsa de azúcar.. si, no sé como hizo para cargarla ni de donde la trajo, pero ahí estaba, y el mostrándome su obsequio jaja; también una vez se cruzo a la casa de enfrente, (justamente esa casa tiene la cocina con una ventana grande que da al frente, a la calle), y "el michi" como si fuese un ninja, entro a la cocina y se trajo una tira de carne arrastrándola por toda la calle y hasta la casa.. no tardo mucho en llegar mi vecina después de el jaja.

Mi casa tiene un techo de tejas, muy frecuentado por todos los gatos de la cuadra durante las noches; recuerdo que una mañana escuchaba maullidos de gatitos pequeños, y los busque en el patio, la gata ya hacia un par de años que no estaba y me llamaban la atención esos maullidos que salían de alguna parte, pero no los pude encontrar. Se hizo el mediodía y seguían esos llamados.. de pronto lo veo al michi trayéndome en su hocico a un gatito.. ¿?, me lo trajo hasta mí y me lo dejo muy suavemente a mis pies, y quizá en mi sorpresa le pregunte: y esto, de donde lo sacaste? y como si me hubiese entendido, me llevo hasta una escalera de madera que sube al techo, y entonces aun mas extrañado y como en el patio no había encontrado nada, subí y se escuchaban más claramente esos pedidos de ayuda de aquellos gatitos.. y, debajo de una de las tejas habían 2 gatitos mas, muy pequeñitos.. abandonados vaya a saber uno como sucedió, pero ahí estaban. Solo uno sobrevivió, y aun tiene un buen hogar.

Nunca dejare de sorprenderme, y hasta de admirarme por el michi, y siempre atesorare su recuerdo en lo más profundo de mi ser, el fue mi compañero de trabajo, mi apoyo en horas difíciles, y mi amigo mas fiel, único e irrepetible.



2 comentarios:

  1. Qué dedicatoria tan bonita y tierna... Una preciosidad de gato.

    ResponderEliminar
  2. Gracias por los comentarios.

    Saludos,
    Templo Felino

    ResponderEliminar