viernes, 12 de noviembre de 2010

Los Gatos son maestros en hidrodinámica

Cuando beben, los gatos producen con la ayuda de su lengua una columna de líquido que "muerden" en un momento preciso, lo que constituye, según los científicos estadounidenses que lo descubrieron, un ejemplo brillante de la utilidad de la dinámica de los fluidos.

Hasta ahora se creía que los gatos, al igual que los perros, formaban una especie de cucharón con su lengua para ingerir agua o leche.

Sin embargo, el equipo de investigadores encabezado por Roman Stocker del Zoológico de Boston, en Estados Unidos, halló que los gatos, en lugar de introducir la lengua en el líquido, fabrican una columna de fluido gracias a un movimiento mínimo de la punta de la lengua.

Para ello, colocan la lengua sobre la superficie del líquido y la retiran. Con este movimiento, el agua se eleva formando una pequeña columna, que es arrancada de un mordisco en el momento perfecto, en una acción instintiva de los felinos, indicaron los especialistas en un artículo publicado en la revista "Science".

Los gatos saben perfectamente cuándo deben cerrar la boca antes de que la columna colapse, señalaron Stocker y colegas.

A Stocker se le ocurrió investigar este tema cuando hace tres años y medio observó a su propio gato Cutta Cutta bebiendo agua.

Junto con su colega Pedro Reis filmaron con cámaras digitales al animal bebiendo. Además de los videos propios de alta velocidad, los investigadores analizaron también material obtenido en el portal YouTube.

Asimismo fabricaron una lengua robot, para poder investigar mejor los principios de la física.

Los científicos hallaron que los gatos, sin importar el tamaño ni la especie, dominaban instintivamente los principios de la dinámica de los fluidos.

Cutta Cutta y sus congéneres mueven la lengua cuatro veces por segundo. Los grandes felinos, como los tigres, saben que deben sorber más despacio para dar con el momento preciso.

Por otra parte, los expertos analizaron el Número de Froude, con el que se describen científicamente las condiciones de flujo hidrodinámico, y hallaron que es casi exactamente uno, sin importar si se trata de gatos domésticos o salvajes.

Los felinos regulan el movimiento de su lengua dependiendo del tamaño del cuerpo, para alcanzar ese valor uno, con lo que pueden ingerir la mayor cantidad de líquido posible.

"De este estudio se concluye que los gatos son más inteligentes que lo que algunas personas suponen, al menos en lo que respecta a la hidrodinámica", dijo el matemático Jeff Aristoff de la Universidad de Princeton, que participó en el estudio.



Fuente: latercera.cl

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