viernes, 27 de junio de 2014

Cuento: El Gato y la Zorra (Aleksandr Afanásiev)


El Gato y La Zorra.
Aleksandr Afanásiev

Érase un campesino que tenía un gato tan travieso, que su dueño, perdiendo al fin la paciencia, lo cogió un día, lo metió en un saco y lo llevó al bosque, dejándolo allí abandonado.
El Gato, viéndose solo, salió del saco y se puso a errar por el bosque hasta que llegó a la cabaña de un guarda. Se subió a la guardilla y se estableció allí. Cuando tenía ganas de comer cazaba pájaros y ratones, y después de haber satisfecho el hambre volvía a su guardilla y se dormía tranquilamente. Estaba contentísimo de su suerte.

Un día se fue a pasear por el bosque y tropezó con una Zorra. Ésta, al ver al Gato, se asombró mucho, pensando: «Tantos años como llevo viviendo en este bosque y nunca he visto un animal como éste.» Le hizo una reverencia, preguntándole:

-Dime, joven valeroso, ¿quién eres? ¿Cómo has venido aquí? ¿Cómo te llamas?
El Gato, erizando el pelo, contestó:
-Me han mandado de los bosques de Siberia para ejercer el cargo de burgomaestre de este bosque; me llamo Kotofei Ivanovich.
-¡Oh Kotofei Ivanovich! -dijo la Zorra-. No había oído ni siquiera hablar de tu persona, pero ven a hacerme una visita.
El Gato se fue con la Zorra, y llegados a la cueva de ésta, ella lo convidó con toda clase de caza, y entretanto le preguntaba detalles de su vida.
-Dime, Kotofei Ivanovich, ¿estás casado o eres soltero?
-Soy soltero -dijo el Gato.
-Yo también soy soltera. ¿Quieres casarte conmigo?

El Gato consintió y en seguida celebraron la boda con un gran festín.
Al día siguiente se marchó la zorra de caza para procurarse más provisiones, poderlas almacenar y poder pasar el invierno, sin preocupaciones, con su joven esposo. El Gato se quedó en casa.
La Zorra, mientras cazaba, se encontró con el Lobo, que empezó a hacerle la corte.

-¿Dónde has estado metida, amiguita? Te he buscado por todas partes y en todas las cuevas sin poder encontrarte.
-Déjame, Lobo. Antes era soltera, pero ahora soy casada; de modo que ten cuidado conmigo.
-¿Con quién te has casado, Lisaveta Ivanovna?
-¿Cómo? No has oído que nos han mandado de los bosques de Siberia un burgomaestre llamado Kotofei Ivanovich? Pues ése es mi marido.
-No he oído nada, Lisaveta Ivanovna, y tendría mucho gusto en conocerlo.
-¡Oh, mi esposo tiene un genio muy malo! Si alguien lo incomoda, en seguida se le echa encima y se lo come. Si vas a verle no te olvides de preparar un cordero y llevárselo en señal de respeto; pondrás el cordero en el suelo y tú te esconderás en un sitio cualquiera para que no te vea, porque si no, no respondo de nada.

El Lobo corrió en busca de un cordero.
Entretanto, la Zorra siguió cazando y se encontró con el Oso, el cual empezó, a su vez, a hacerle la corte.

-¿Qué piensas tú de mí, zambo? Antes era soltera, pero ahora soy casada y no puedo escuchar tus galanterías.
-¿Qué me dices, Lisaveta Ivanovna? ¿Con quién te has casado?
-Pues con el mismísimo burgomaestre de este bosque, enviado aquí desde los bosques de Siberia, y que se llama Kotofei Ivanovich.
-¿Y no sería posible verle, Lisaveta Ivanovna?
-¡Oh amigo! Mi esposo tiene un genio muy malo, y cuando se enfada con alguien se le echa encima y lo devora. Ve, prepara un buey y tráeselo como demostración de tu respeto; pero no olvides, al presentarle el regalo, esconderte bien para que no te vea; si no, amigo, no te garantizo nada.
El Oso se fue en busca del buey.
Entre tanto, el Lobo mató un cordero, le quitó la piel y se quedó reflexionando hasta que vio venir al Oso llevando un buey; contento de no estar solo, lo saludó, diciendo:
-Buenos días, hermano Mijail Ivanovich.
-Buenos días, hermano Levon -contestó el Oso-. ¿Aún no has visto a la Zorra con su esposo?
-No, aunque llevo esperando un buen rato.
-Pues ve a llamarlos.
-¡Oh, no, Mijail Ivanovich, yo no iré! Ve tú, que eres más valiente.
-No, amigo Levon, tampoco iré yo.
De pronto vieron una liebre que corría a toda prisa.
-Ven aquí tú, diablejo -rugió el Oso.
La Liebre, asustada, se acercó a los dos amigos, y el Oso le preguntó:
-Oye tú, pillete, ¿sabes dónde vive la Zorra?
-Sí, Mijail Ivanovich, lo sé muy bien -contestó la Liebre con voz temblorosa.
-Bueno, pues corre a su cueva y avísale que Mijail Ivanovich con su hermano Levon están listos esperando a los recién casados para felicitarlos y presentarles, como regalos de boda, un buey y un cordero.
La Liebre echó a correr a casa de la Zorra, y el Oso y el Lobo se pusieron a buscar el sitio para esconderse. El Oso dijo:

-Yo me subiré a un pino.
-¿Y qué haré yo? ¿Dónde podré esconderme? -preguntó el Lobo, desesperado-. No podría subirme a un árbol a pesar de todos mis esfuerzos.

Oye, Mijail Ivanovich, sé buen amigo: ayúdame, por favor, a esconderme en algún sitio.
El Oso lo escondió entre los zarzales y amontonó encima de él hojas secas. Luego se subió a un pino y desde allí se puso a vigilar la llegada de la Zorra con su esposo, el terrible Kotofei Ivanovich.
Entre tanto la Liebre llegó ala cueva de la Zorra, dio unos golpecitos a la entrada, y le dijo:

-Mijail Ivanovich con su hermano Levon me han enviado para que te diga que están listos y te esperan a ti con tu esposo para felicitaros y presentaros, como regalo de boda, un buey y un cordero.
-Bien, Liebre, diles que en seguida iremos.
Un rato después salieron el Gato y la Zorra. El Oso, viéndolos venir, dijo al Lobo:
-Oh amigo Levon, allí vienen la Zorra y su esposo. ¡Qué pequeñín es él!

El Gato se acercó al sitio donde estaban los regalos, y precipitándose sobre el buey empezó a arrancarle la carne con los dientes y las uñas. Se le erizó el pelo, y mientras devoraba la carne, como si estuviese enfadado, refunfuñaba «¡Malo! ¡Malo!» El Oso pensó asustado: «¡Qué bicho tan pequeño y tan voraz! ¡Y qué exigente! A nosotros nos parece tan sabrosa la carne de buey y a él no lo gusta; a lo mejor querrá probar la nuestra.» El Lobo, escondido en los zarzales, quiso ver el famoso burgomaestre; pero como las hojas le estorbaban para ver, empezó a separarlas.

El Gato, oyendo el ruido de las hojas, creyó que sería algún ratón, se lanzó sobre el montón que formaban y clavó sus garras en el hocico del Lobo. Éste dio un salto y escapó corriendo. El Gato, asustado también, trepó al mismo árbol donde estaba escondido el Oso.

«¡Me ha visto a mí!», pensó el Oso, y como no podía bajar por el tronco, se dejó caer desde lo alto al suelo, y a pesar del daño que se hizo, se puso en pie y echó a correr.
La Zorra los persiguió con sus gritos.

-¡Esperad un poco y os comerá mi valiente esposo!

Desde entonces todos los animales tuvieron un gran miedo al Gato, y la Zorra, con su maridito, provistos de carne para todo el invierno, vivieron contentos y felices de su suerte.

jueves, 28 de noviembre de 2013

sábado, 26 de mayo de 2012

gallina adopta cuatro gatitos

Bueno aquí hemos visto de todo pero esto me parece de lo mas insólito por decir lo menos, en españa una gallina adopto a cuatro gatitos y los cuida como si fueran sus polluelos, y su madre felina solo se ocupa de ellos para darles leche.



Santuario de felinos en Tehuacán

En Tehuacán, Puebla, se ubica el santuario de felinos más grande de América Latina, una de sus funciones es apoyar a niños con problemas de autismo y aprendizaje.

en el siguiente link pueden ver un reportaje realizado por hora21

viernes, 18 de mayo de 2012

gatitos salvan a un zorro cachorro



El cachorro de zorro había sufrido graves heridas graves en la cabeza en una carretera en Sidcup, Kent, después de haber sido atropellado por un vehículo a alta velocidad el pasado 11 de abril.
Descubierto por un buen samaritano fue llevado al centro de rescate de animales, donde fue atendido y llevado a un coma inducido durante cuatro días para evitar su muerte por la gravedad de sus heridas.
Aún cuando estaba inconsciente, el zorro fue colocado en el mismo recinto de tres gatitos huérfanos que fueron hallados en una caja abandonados en la cercanía del Castillo de Leeds en Kent.

Milagrosamente los gatos de inmediato comenzaron a limpiar el zorrito y se acurrucaron junto a él mientras lentamente salia del coma.
El cachorro, que no se esperaba que sobreviviera este accidente, sorprendentemente comenzó a recuperar hasta la vista que la había perdido y su salud comenzó a mejorar después de sólo cinco días.
Ahora, el pequeño zorro está totalmente recuperado y está unido increíblemente a sus amigos felinos, que ayudaron a salvar su vida. (informe21.com)



hombre rescata a su gato en inundación



"La tragedia aumenta en Filipinas. Además de las fuertes inundaciones que afectan al país, un incendio en el barrio marginal más grande de Manila dejó varias casas destruidas. En las imágenes, un hombre alcanza a rescatar a su gato." (terra.cl)

domingo, 22 de abril de 2012

Fotos gatunas de Arastasiya Dredastivna

Aquí les dejo algunas fotos de gatos tomadas por Arastasiya Dredastivna
http://vk.com/id3047481














Las historias de un gato redondo llamado poyopoyo

Hace poco me encontré con este increíble anime "poyopoyo kansatsu nikki", cada capitulo dura unos 3 minutos pero tiene un humor incomparable en especial para los amantes felinos, esta serie basada en un manga del mismo nombre nos va contando las aventuras de un gato redondo muy redondo (ya comprenderán cuando la vean), bueno se las recomiendo son capítulos cortos así que no se demoran mucho en ver y es bastante entretenida.

Opening: (advertencia el opening puede ser contagioso jajaja)


Para ver la serie online la pueden ver aquí:
http://www.crunchyroll.com/poyopoyo

Y para descargarla aquí:
http://madsubs.com/?cat=36

viernes, 6 de abril de 2012

Botero entrega su gran gato a San Cristóbal


Fernando Botero donó este lunes su voluminosa escultura El Gato a Medellín, la ciudad que lo vio nacer hace casi 80 años.

El renombrado pintor y escultor colombiano entregó el bronce de más de una tonelada (1.050 kilogramos) en presencia de Aníbal Gaviria, alcalde de Medellín, capital del departamento de Antioquia y a 250 kilómetros al noroeste de Bogotá.

La escultura de 3,9 por 1,5 por 1,9 metros, que muestra a un sonriente gato en pie, con las orejas puntiagudas y la cola estirada, fue colocado en la localidad de San Cristóbal, a las afueras de Medellín.
"Estoy muy feliz que esté en San Cristóbal, porque las personas necesitan una dosis de belleza y arte para mejorar su vida", dijo en el acto Botero, quien el próximo 19 de abril cumple las ocho décadas.

Gato vuelve a casa despues de 15 años

Increible noticia nos llega desde Alemania:

Poldi estuvo perdido 15 años y vivió en los bosques en el sur de Alemania. Regresará pronto a su hogar gracias a un tatuaje en su oreja.
En 1996 la dueña del gato Poldi lo reportó como perdido y un tiempo más tarde abandonó toda esperanza de encontrarlo.

Hasta que un santuario de animales en la ciudad de Munich la contactara con una buena noticia: tenía en su poder a Poldi.
El felino amarillo fue hallado en los bosques en los 30 kilómetros alrededor de la capital de Baviera.
El personal en el santuario dijo que fue capaz de identificar a Poldi por un número tatuado en la oreja.
Los gatos rara vez viven más allá de la edad de 15 años, pero en algunos casos han alcanzado los 30.

Flaco y desdentado

El rescate ocurrió después de que Poldi fuera visto echado en un tronco en un bosque cerca del pueblo de Aying, y Kilian Schoettel, de 19 de edad, pudiera atraparlo.
"Mi hijo se percató inmediatamente de que el animal era bastante viejo", dijo el padre del joven.
Kilian "sintió lástima por el gato porque ya no tenía dientes", explicó. También se le veía flaco y débil.
Eveline Kosenbach, del Santuario de Animales de Munich, dijo que el número del tatuaje aparecía en los registros de animales perdidos, lo cual permitió contactar a la propietaria de la mascota.
La dueña quedó "estupefacta" con la noticia, de acuerdo con Kosenbach.
"Simplemente ya no tenía ninguna esperanza" de recuperar a su gato.

Fuente: bbcmundo

sábado, 4 de febrero de 2012

Ripples, el gato que retrasó un vuelo


Mas de 4 horas se retraso en partir un vuelo de la línea Air Canada todo por un lindo gatito de 10 años que se escapo de su jaula.